Frases y Reflexiones

Humildad

por Morio Higaonna Sensei Chojun Sensei solía siempre decir a sus estudiantes: “las personas que hacen Karate entrenan cada día, aumentan su resistencia, su fuerza física y su pericia técnica. Poco a poco sus espíritus también se hacen fuertes.” Mientras sus estudiantes desarrollaban esas habilidades y atributos les hablaba de la importancia de la cualidad de la humildad. Solía decir: “Ju (10) no chikara dekitara, go (5) ni saginasai.” Lo que quería decir con esto es que mientras tu potencia y tu habilidad técnica crecen hasta un nivel 10, tu confianza también aumentará y sólo debos mostrar tus habilidades hasta un nivel 5.

Decía que a la vez que desarrollas tu técnica de Karate, la calidad de la humildad debería desarrollarse también; y con este sentimiento de humildad y modestia tu entrenamiento debería hacerse cada vez más intenso, retándote constantemente a ir hacerlo un poco más duro o a llegar un poquito más lejos, incluso cuando estés cansado o quieras abandonar.

Nunca debes perder el sentimiento de agradecimiento por tu instructor, así como por tu familia, por su amor y apoyo a tus esfuerzos. Algunos karateka, cuando sienten que han alcanzado u alto nivel de habilidad técnica y/o éxito en el dojo, tendrán una actitud de que su éxito se debe a únicamente a sus esfuerzos y su ego se les escapará de su control. Podrán decir “gracias” a su instructor o a otros, pero en su corazón sienten que sus logros son de ellos solamente. Este no debe ser el caso, y ningún karateka debería jamás olvidar o perder el sentimiento, no importa el éxito que logre, de que su logro es un esfuerzo de grupo que engloba todo lo que lo rodea y que le ha ayudado a alcanzar el nivel que tiene.
En cuanto a mis sentimientos, estoy muy agradecido a Miyagi An´ichi Sensei por sus enseñanzas, sabiduría y guía; tesoros que ningún dinero podría comprar. Me ha enseñado más que mera técnica, y el conocimiento que me ha pasado me ha hecho un firme creyente en que el poder y beneficios del Goju ryu Karate son tan poderosos que siento que debo transmitir esos beneficios para el bien de la sociedad; los beneficios del Goju ryu no acaban en la técnica, sino que son herramientas poderosas para ayudar a las personas a ser mejores seres humanos.
Para alcanzar esta meta tan alta, no obstante, los karateka deben entrenar sinceramente con una mente y corazón abiertos, y no por poder o para controlar. Debes permitir que el karate desarrolle tu espíritu y no usarlo para aumentar tus propios deseos egoístas.
Amo el karate. Cuando tenía veinte años me encantaba practicar kata, y ahora que estoy en la cincuentena mi pasión por el kata me consume. También me encanta enseñar, ya que cuando veo a mis estudiantes entrenar de lo más duro y empujándose a sus límites, me siento inspirado por su esfuerzo y hace que quiera entrenar más duro y hacerlo mejor.
En ocasiones ocurre, sin embargo, que un estudiante desarrolla su ego en lugar de humildad, y pienso que eso se debe a mi falta de habilidad para pasarle el mensaje a ese estudiante y por ello escoge el camino erróneo. Esto sólo me inspira más, y acepto el reto y me centro en los estudiantes dedicados con sinceridad para ayudarles a comprender la importancia de sus entrenamientos y mantenerlos centrados en los objetivos reales del Karate.
El objetivo es permitir que el Karate desarrolle armonía en cuerpo y mente. Recuerdo cada día las palabras que Miyagi An´ichi me dijo: “Debes buscar constantemente y desarrollar tu técnica y carácter desafiándote cada día; empujándote cada vez más duro, con el último fin de la humidad.”
UNA TARDE TRANQUILO MEDITA EL MAESTRO, MIENTRAS SU JOVEN DISCÍPULO SE LE ACERCA Y PREGUNTA: -Discípulo- : Que te pasa Maestro. -Maestro- : En mi interior se esta librando una batalla. -Discípulo- : ¿Que batalla maestro? -Maestro- : En mi interior pelea un tigre malo con un tigre bueno. -Discípulo- Pero maestro por favor dime, ¿quien ganara? -Maestro- : ¡¡¡SOLO AL QUE ALIMENTE!!!

Creo que el odio es un sentimiento que sólo puede existir en ausencia de toda inteligencia.
Vengándose, uno se iguala a su enemigo; perdonándolo, se muestra superior a él.
...Un karateka preguntaba a su Sensei ( Oh, maestro que ha recorrido el camino): ¿Cuál es la diferencia entre un hombre del Do y un hombre insignificante?
El Sensei respondió: "Cuando el hombre insignificante recibe el cinturón negro primer Dan, corre rápidamente a su casa gritando a todos el hecho. Después de recibir su segundo Dan, escala el techo de su casa, y lo grita a todos. Al obtener el tercer Dan, recorrerá la ciudad contándoselo a cuantas personas encuentre."
El Sensei continuó: "Un hombre del Do que recibe su primer Dan, inclinará su cabeza en señal de gratitud; después de recibir su segundo Dan, inclinará su cabeza y sus hombros; y al llegar al tercer Dan, se inclinará hasta la cintura, y en la calle, caminará junto a la pared, para pasar desapercibido. Cuanto más grande sea la experiencia, habilidad y potencia, mayor será también su prudencia y humildad".

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